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Informe macroeconómico de América Latina y el Caribe Junio de 2012.

Resumen Ejecutivo del primer trimestre del 2012

INFORME MACROECONOMICO CEPAL

El primer trimestre de 2012 se desarrolló en un contexto internacional incierto, que incluía los factores de riesgo en la zona del euro, una desaceleración de China, un crecimiento precario en los Estados Unidos y posibilidades de conflictos de naturaleza geopolítica que dieran lugar a interrupciones en el flujo de petróleo y a alzas de su precio. Durante estos meses, los riesgos en la eurozona se redujeron parcialmente debido a las operaciones de refinanciamiento llevadas a cabo por el Banco Central Europeo a partir de fines de 2011 y como resultado de un primer programa de estabilización negociado con el Gobierno de Grecia. Sin embargo, a fines del primer trimestre de 2012 comenzaron a aumentar los riesgos externos a causa de dificultades en la zona del euro por problemas fiscales y financieros adicionales en Grecia y España.

Se moderó la desaceleración observada en el segundo semestre de 2011

A pesar de este contexto, en el primer trimestre de 2012 se detuvo e invirtió parcialmente la desaceleración de la actividad económica observada en América Latina y el Caribe. Respecto del mismo período del año anterior, se produjeron aumentos significativos de la tasa de crecimiento en el Perú, Chile y Venezuela (República Bolivariana de), así como un incremento leve en México. En el Brasil, el enfriamiento del crecimiento económico observado durante 2011 se detuvo. En este primer trimestre de 2012, las tasas de crecimiento de la Argentina, Colombia y Guatemala descendieron respecto de las registradas a inicios de 2011, pero solo el Paraguay experimentó una tasa negativa, producto de la sequía que afectó su producción de soja. Por su parte, la información disponible para los países del Caribe apunta a que la recuperación tardía ante la crisis de 2008-2009, que comenzó a reflejarse en tasas modestas de crecimiento en 2011, exhibe una tendencia al alza en el primer trimestre de 2012.

El crecimiento de la región está asociado a la demanda interna

Este crecimiento estuvo asociado principalmente a la demanda interna y no a la externa. El aumento de la actividad comercial en la mayoría de los países de la región durante el primer trimestre de 2012 sugiere que se mantuvo el dinamismo del consumo privado —que ya en 2011 explica en gran parte el crecimiento del PIB de la región— debido al crecimiento del empleo, el aumento de los sueldos reales, la continua expansión del crédito al sector privado y, en el caso de algunos países, el aumento de las remesas, provenientes sobre todo de los Estados Unidos. Además del aumento del consumo, en algunos se registró un incremento significativo de la inversión, reflejado en el crecimiento de la construcción o las importaciones de maquinaria y equipo. El aporte de las exportaciones, más afectado por la desaceleración del crecimiento de la economía mundial, fue menor.

América Latina y el Caribe crecerán un 3,7% durante 2012

Habida cuenta de lo anterior, y suponiendo una desaceleración del crecimiento mundial sin el estallido de una crisis, la CEPAL estima que América Latina y el Caribe crecerá un 3,7% durante 2012. Esta estimación se fundamenta en un escenario base para 2012 en el que se contemplan, como principales supuestos, que la economía de los Estados Unidos mantendrá un crecimiento positivo, aunque bajo, y que la crisis financiera y económica en los países de la Unión Europea estará contenida, si bien exhibirá un deterioro en 2012, pues varios países registrarán caídas del PIB (algo que está sucediendo en el primer trimestre de 2012). Además, no se contagiará a países clave (España e Italia) y se evitará desembocar en  una crisis financiera mundial. Asimismo, supone una desaceleración de la economía china, que ya se refleja en las cifras referentes al crecimiento del primer trimestre, y un mayor crecimiento de la economía del Japón, en gran medida a raíz de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 2011 y del restablecimiento de vínculos productivos que se habían interrumpido.

Durante 2012 se espera que la subregión de Centroamérica, la República Dominicana y Haití tenga un crecimiento del 4,5%, sobre todo debido a que Panamá y Haití se mantendrían como las economías con mayores tasas de crecimiento del PIB en la región, seguidas por la República Dominicana (véase el gráfico 20). Los países más integrados financieramente a la economía mundial (Brasil, Chile, Colombia, México y Perú) tendrían un crecimiento anual del 4,4%, con una recuperación parcial del crecimiento del Brasil (2,7%), pero con tasas mayores en el Perú (5,7%), Chile (4,9%), Colombia (4,5%) y México (4,0%). Les seguirían, con un crecimiento medio del 4,1%, los exportadores de hidrocarburos (Bolivia (Estado Plurinacional de), Ecuador, Trinidad y Tabago y Venezuela (República Bolivariana de)), asistidos por los precios favorables de los combustibles. Los países del Caribe de habla inglesa, excluido Trinidad y Tabago, mantendrían la tendencia ascendente observada en el crecimiento de esta subregión y habría un menor crecimiento (un 1,8% en promedio) del grupo de países exportadores de productos agroindustriales de América del Sur (Argentina, Uruguay y Paraguay), reflejo de la desaceleración del crecimiento de los dos primeros y, sobre todo, de la contracción en el Paraguay.

El empleo y los salarios continúan creciendo en la región

Durante los primeros meses de 2012, el empleo y los salarios continuaron creciendo en la mayoría de los países de la región y se espera que esta tendencia se mantenga el resto del año. En el conjunto de países, el desempleo se redujo 0,5 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2011, por lo que se ubicó en un 6,9%. Como parte de este proceso, aumentó el empleo asalariado y los empleos cubiertos por la seguridad social y se mantuvo la tendencia ascendente de los salarios medios reales del sector formal.

Debido a este conjunto de factores, para el año 2012 se prevé un aumento de la tasa de ocupación regional de entre 0,3 y 0,4 puntos porcentuales. Según la evolución de la participación laboral, ello incidiría en una reducción de la tasa de desempleo urbano para la región en su conjunto de alrededor de 0,2 puntos porcentuales, que alcanzaría un nuevo piso histórico del 6,5%. A su vez, en el contexto de niveles  relativamente  bajos  de  desempleo  y  una  tendencia  predominante  de  tasas  de  inflación gradualmente decrecientes, los salarios seguirían registrando incrementos reales, en la mayoría de los casos con tasas moderadas.

Se desaceleró el crecimiento del comercio exterior, aunque el turismo y las remesas se recuperan

Durante el primer trimestre de 2012, las variaciones del comercio exterior de la región fueron mayores que las de otras variables, debido a cierto deterioro de los precios de algunos productos básicos y a un menor crecimiento o una contracción de las exportaciones de manufacturas en respuesta a una demanda débil por parte de Europa, los Estados Unidos y China. Las remesas continuaron aumentando en los países de América Latina y el Caribe que tienen una mayor proporción de migrantes en los Estados Unidos. Por otra parte, aumentó de manera moderada el turismo, con una tendencia más marcada en varios países centroamericanos y del Caribe.

La relativa desaceleración del crecimiento económico mundial esperada para 2012 redundará en que, si bien el comercio internacional de la región seguirá aumentando, lo hará a tasas significativamente menores que en 2011. En un contexto de un dinamismo interno mayor que el externo, cuyos términos de intercambio presentan una evolución en general negativa, se estima que las importaciones de América Latina crecerán un 10,2% en el año, por sobre el ritmo de expansión de las exportaciones (6,3%). De esta manera, el superávit comercial pasaría del 1,3% del PIB en 2011 a solo el 0,7% en 2012.

Si bien se espera un comercio de servicios estable y un aumento de las remesas cercano al 7% para la región, ello no sería suficiente para compensar la reducción del superávit comercial, con el consecuente incremento del déficit en cuenta corriente de hasta un 1,7% del PIB (1,2% en 2011). Habrá un aumento del superávit de la cuenta corriente solo en los países exportadores de hidrocarburos, debido al aumento del precio del petróleo y sus derivados.

En la mayoría de los países las cuentas fiscales no se fortalecieron

En los últimos meses de 2011 y los primeros de 2012, la tendencia a fortalecer las cuentas fiscales no fue evidente en la mayoría de los países de la región. Durante el primer trimestre de 2012, los ingresos fiscales crecieron, pero a un ritmo menor que en el pasado, y en varios países el gasto aumentó a una tasa de crecimiento mayor, sobre todo en la Argentina, Colombia y el Uruguay. Sin embargo, algunos países aprobaron reformas tributarias en los últimos meses (Perú, Ecuador, El Salvador y Guatemala) tendientes a  aumentar sus ingresos y en otros los poderes ejecutivos presentaron propuestas de reformas para ser aprobadas por los legislativos en los próximos meses (Costa Rica, Paraguay, Chile y Colombia).

Si se materializa el escenario base, no se prevén cambios sustanciales en la orientación de la política fiscal durante 2012. A su vez, la desaceleración del nivel de actividad en comparación con años pasados estaría repercutiendo en la moderación de la dinámica de los ingresos fiscales, sobre todo en el caso de países más dependientes de las exportaciones de productos básicos como generadores de ingresos. Sin embargo, al considerar las proyecciones de los precios de los productos básicos (más altos en el caso del petróleo que en los alimentos y metales), se espera un significativo crecimiento de los ingresos en los países especializados en hidrocarburos, mientras que, en aquellos especializados en minerales y productos agropecuarios, se espera un mantenimiento o una leve reducción de estos ingresos.

Ante esta evolución, sumada al desempeño heterogéneo de los países en cuanto al gasto en los primeros meses del año, se prevé una leve caída del resultado fiscal anual comparado con 2011. Por este motivo, además de la desaceleración de la economía regional, se espera que la relación entre la deuda pública y el PIB presente un leve incremento en 2012.

La inflación se desacelera y aumenta la intervención en el mercado cambiario

En los últimos meses, el acceso expedito a los mercados internacionales de capital de América Latina y el Caribe continuó,  por la vía de la colocación de bonos privados, soberanos y de bancos. Sin embargo, las autoridades monetarias de varios países de la región enfrentaron un dilema a raíz del menor dinamismo de la demanda externa, combinado con ingresos de capital que presionaron los tipos de cambio al alza. Las perspectivas de crecimiento y el menor riesgo ofrecido por las economías de la región se tradujeron en un fuerte influjo de recursos externos que, junto con los elevados precios de los bienes exportados en ciertos casos, dieron lugar a tendencias de apreciación cambiaria, sobre todo en los países más integrados financieramente (Brasil, Chile, Colombia, México y Perú).

En  este  contexto,  se  evitaron  modificaciones importantes  de  la  tasa  de  interés  de  política monetaria en Chile, México y el Perú, mientras que en el Brasil dicha tasa se redujo ante una fuerte desaceleración de la economía y en Colombia, debido a presiones inflacionarias crecientes, se elevó. En este conjunto de países también hubo una acumulación de reservas, congruente con políticas más activas de intervenciones en el mercado cambiario, con vistas a contar con tipos de cambio que, aunque fueran flexibles, no estuvieran sujetos a una volatilidad extrema y estabilizaran los estímulos para la producción exportable y de bienes transables.

Entre los países exportadores de productos agroindustriales de América del Sur, hubo mayores presiones inflacionarias en la Argentina y el Uruguay. En este último también se elevó la tasa de política monetaria, en tanto que en el Paraguay se redujo, ante la caída de la actividad económica. Mientras en la Argentina se mantuvo estable el tipo de cambio por razones antiinflacionarias y aumentó levemente el nivel de reservas durante el primer trimestre de 2012, se registró un aumento más significativo de las reservas en el Uruguay —a tono con el objetivo de hacer frente a las presiones apreciatorias— y una disminución de estas en el Paraguay, donde el tipo de cambio se depreció.

La mayoría de los países exportadores de hidrocarburos (Bolivia (Estado Plurinacional de), Ecuador, Trinidad y Tobago y Venezuela (República Bolivariana de)) experimentaron inflaciones más altas que el resto de los países de la región, en algunos casos cercanas o superiores a los dos dígitos que, ante la estabilidad de su tipo de cambio nominal, combinaron procesos de apreciación cambiaria real con una acumulación de reservas asociadas a exportaciones de hidrocarburos a precios más favorables. En los países  centroamericanos  y  del  Caribe  —sin  incluir  Trinidad  y  Tobago—,  importadores  netos  de alimentos, la tendencia decreciente de los precios de los alimentos los benefició, con la excepción de Honduras. No hubo modificaciones de la tasa de política monetaria durante el trimestre, aunque muchos de estos países acuden al control de agregados monetarios como principal instrumento de política monetaria, y no a la tasa de interés. Tampoco hubo grandes variaciones de los tipos de cambio y las reservas internacionales se ajustaron para asegurar esta estabilidad.

La  incertidumbre  externa  asociada  a  lo  que  ocurra  en  la  zona  del  euro,  además  de  la desaceleración de China y del precario crecimiento de los Estados Unidos seguirán incidiendo en la política monetaria y cambiaria.  Es probable que la mayor incertidumbre en los mercados mundiales se exprese en una mayor variabilidad de las cotizaciones y que ello invierta, al menos transitoriamente, la tendencia a la apreciación nominal observada durante 2011. Así, aunque la tendencia prevaleciente durante el primer trimestre de 2012 fue a la apreciación, entre mediados de marzo y fines de mayo de  2012  las  economías  del  Brasil,  Chile,  Colombia  y  México  experimentaron  depreciaciones  de  sus monedas. En un contexto de recesión de la economía internacional y en la medida en que los tipos de cambio se apreciaron en años anteriores y las tasas de inflación sean moderadas, se abre cierto espacio para una política monetaria menos restrictiva. Al mismo tiempo, y especialmente ante la posibilidad de una creciente volatilidad financiera internacional, cabría esperar el fortalecimiento de la política micro y macroprudencial, que en los últimos meses ha incluido una mayor regulación de depósitos en moneda extranjera, mayores requerimientos mínimos de capital exigidos a las instituciones financieras, restricciones a la emisión de obligaciones negociables y otras medidas vinculadas al financiamiento hipotecario.

Un escenario externo adverso requeriría la reorientación de políticas

La evaluación de un escenario más grave que el previsto, vinculado a una crisis en la zona del euro y a un proceso de contagio que involucra a países de mayor tamaño, requiere tomar en cuenta las características de la situación y las respuestas de política que podrían ofrecerse para enfrentarlo. Este escenario, considerado menos probable por parte de la CEPAL, incluiría una fuga hacia la calidad o seguridad de los flujos financieros, que podría entrañar la interrupción de estos hacia la región y la suspensión de líneas de crédito del exterior. Los precios de los productos básicos se reducirían, así como los volúmenes exportados en general (a Europa, Estados Unidos y Asia), como consecuencia del efecto que la crisis europea podría tener sobre estos. Los ingresos públicos se reducirían en los países exportadores de productos básicos que generan ingresos fiscales y en los importadores netos —sobre todo Centroamérica y el Caribe— a causa de un menor valor de sus importaciones y las consecuencias sobre ingresos derivados de impuestos aplicados a las ventas y a las importaciones. También se resentirían los niveles de inversión nacional y extranjera.

Los países de América Latina y el Caribe, en distinta medida, cuentan con diversos instrumentos de política para enfrentar este escenario. La significativa acumulación de reservas en la gran mayoría de los países de la región permitiría atender la demanda de liquidez en divisas y la experiencia adquirida en la crisis de 2008 permite suponer que los bancos centrales están en condiciones de suplir también la liquidez en moneda nacional, si se requiriese. También podría volver a recurrirse al establecimiento de líneas de canje (swaps) de liquidez con la Reserva Federal de los Estados Unidos, herramienta que en el momento más álgido de la crisis de 2008 sirvió para suplir las necesidades de liquidez en divisas en países clave de la región (Brasil, Colombia y México) y estabilizar las expectativas en torno a una visión más moderada de la crisis.

Los países de la región exhiben condiciones de solvencia interna y externa que, en distinto grado, les permitirían ejercer políticas fiscales contracíclicas, reforzar la acción de redes de protección social e implementar programas de emergencia para generar empleo. Aun cuando la recuperación del espacio fiscal no ha sido total en comparación con la situación existente antes de 2008-2009, la mayor solvencia de las finanzas públicas y externas se expresa, en varios casos, en la tendencia decreciente de la deuda pública y la deuda externa total como proporción del PIB, aunque en varios países del Caribe persiste un alto grado de endeudamiento, que aún no ha logrado reducirse.  Además, y de manera complementaria, las instituciones financieras regionales y subregionales pueden facilitar la implementación de procesos graduales de ajuste fiscal en aquellos países que lo requieran y activar mecanismos similares a los empleados durante la crisis de 2008 que, entre otras cosas, hicieron posible aminorar las consecuencias para las empresas de menor tamaño y, con ello, contribuyeron a evitar un agravamiento del desempleo.

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2 pensamientos en “Informe macroeconómico de América Latina y el Caribe Junio de 2012.

  1. Hola, Chema:Lo que cuentas de la bnalrdiala de Auzokalte es alucinante, gracias por la informacif3n.Lo del tre1fico no debe estar muy claro. Entre semana andan camiones madereros, y eso no tiene remedio. Be1sicamente son los que hacen todos los baches. En fin de semana sed se podreda controlar, supongo.Ese tema del tre1fico es uno de los motivos por los que el tramo Plazaola-Otita no puede homologarse como aute9ntica veda verde.Saludos

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